La mandarina, la hermana pequeña de la naranja, es una de las frutas más populares del invierno.

Contiene agua en un 88% y una enorme cantidad de vitaminas y minerales que la hacen perfecta para una dieta saludable.

Descubre las propiedades de las mandarinas.

Te damos 10 razones para que disfrutes de los beneficios de una de las variedades de cítricos más populares

Su vitamina C perfecta para prevenir catarros e infecciones
  •  La mandarina tiene menos vitamina C que las naranjas, pero aún así es una fuente potente y sabemos que la vitamina C tiene una importante acción antiinfecciosa estimulando la formación de anticuerpos, por lo que es fundamental para los meses de invierno y nos ayudará a prevenir catarros y otro tipo de infecciones. Tómala también cuando se produzca un cambio estacional, que es justo cuando las defensas pueden descender. La vitamina C también es fundamental con enfermedades infecciosas e inflamatorias, en estos casos sus niveles descienden, por lo que deberemos consumir más mandarinas, naranjas…etc.
  • Sistema inmunológico más fuerte. Sí, las mandarinas también nos ayudarán en este aspecto. Además previene el envejecimiento celular. Ahí es nada.
Mejora la absorción de hierro, fundamental en casos de anemia
  • Fundamental ante casos de anemia ferropénica. Cuando la analítica ofrece niveles de hierro bajos, toca cuidarse. Las mandarinas, precisamente por el contenido en vitamina C, es perfecta para acompañar tanto alimentos ricos en hierro (como mejillones, lentejas…) como los suplementos. Tomarse la pastillita de hierro con un zumo de mandarinas mejora la absorción de hierro y esto contribuye a recuperar los niveles adecuados antes.
Gran cantidad de vitaminas y minerales, muy recomendable para después de entrenar y durante el embarazo
  • Después de una buena carrera, un partido de tenis o unos largos en la piscina, tómate un par de mandarinas. Por su contenido en vitamina C, carotenoides, y potasio son perfectas para reponer el líquido y los minerales que has perdido con el ejercicio. Además es fresca e hidratante, todo un manjar cargado de vitaminas y salud.
  • Ideal durante el embarazo. Esta etapa de la vida de una mujer es complicada y requiere gran cantidad de vitaminas y nutrientes, y por supuesto ácido fólico. Las mandarinas nos ofrecen todas estas bondades, que se requieren principalmente al inicio del estado de gestación.
  • Reducen el ácido úrico. Consiguen reducir los niveles de ácido úrico y sus sales gracias a su potasio, su gran cantidad de agua y su ácido cítrico. Durante el embarazo es espacialmente importante prestar atención al nivel ácido úrico.
Su fibra la hace perfecta para problemas intestinales, dietas y bulimia. El alto contenido en potasio que contienen estos cítricos ayudan en problemas de corazón y tensión así como en casos de bulimia.
  • La mandarina contiene una gran cantidad de fibra, así que si tienes problemas de estreñimiento te vendrá estupendamente tomarte un par de ellas al día. Estimulan los movimientos intestinales. Además ayuda a controlar el colesterol y disminuir la absorción de grasa, por lo que si tienes diabetes, obesidad o el colesterol por las nubes, es tu fruta.
  • Problemas de corazón y tensión. Contiene mucho potasio y muy poco sodio, así que es perfecta para problemas de hipertensión arterial o de corazón. Si se sufre bulimia también se recomienda ya que los vómitos provocan una importante pérdida de potasio.
  • Dietas adelgazantes. Si quieres perder peso puede ser un estupendo tentempié, tiene una enorme cantidad de agua y muy pocas calorías, y además tiene efecto saciante. ¡Qué más se puede pedir! Una mandarina al día te da alegría…
Fuente de vitamina A. Buena para la visión, el cabello y las uñas.
  • Gracias a la vitamina A fortalecerá cabello y uñas y nos ayudará a mantener una buena visión. Pero para ello y para el resto de propiedades, su consumo tiene que ser habitual, y mejor si es diario.

Con estas 10 razones para tomar mandarina a diario es imposible que no estéis ya saliendo por la puerta de camino a la frutería, pero recordad, es mejor tomarla entera que en zumo para aprovechar más sus propiedades, y es perfecta tanto a media mañana como a media tarde. Su temporada va de septiembre a marzo, y debido a la cantidad de variedades que existe es fácil encontrarla en estado óptimo en cualquier momento de este periodo.

Si nos gustan muy jugosas tendremos que escoger las mandarinas más pesadas, que vendrán más cargadas, y a poder ser con piel blanda pero no arrugada. Son las mejores. Además combinando la mandarina con miel obtendremos postres muy ricos y saludables.