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Al aprender idiomas, hay que aprovechar los cerebros esponja

Al aprender idiomas, hay que aprovechar los cerebros esponja

Si no quieres que tus hijos acaben en Londres limpiando en un hotel o poniendo pintas como locos (experiencia que para nada critico ni dejo de recomendar por haberla vivido en mis propias carnes y haberla disfrutado como si fuera un Erasmus), que empiecen a aprender idiomas desde una edad muy temprana, es la solución.

En sus primeros años de vida, el cerebro de tu hijo es como una esponja. Por eso los expertos en el lenguaje animan a que los niños se lancen cuanto antes a aprender idiomas ajenos al propio. El bilingüismo no sólo mejora la atención, sino que sirve de entrenamiento mental y ayuda a ejercitar la memoria de los pequeños. “Durante los cuatro primeros años de vida es cuando se generan más conexiones neuronales. Este periodo, en el que se forma el cerebro del niño, es perfecto para alimentarlo con información y con estímulos lingüísticos”, palabras del doctor Manuel Pedrosa, neurocirujano del Hospital de la Princesa, de Madrid.

[blocktext align=”right”]Empezar de pequeño es el primer paso para ser un buen políglota.[/blocktext]

Aprender idiomas desde una temprana edad ayuda en el desarrollo cerebral del niño e incrementa la capacidad de concentración, la memoria y la creatividad. Además, fomenta la inclusión social, ya que los idiomas constituyen una herramienta indispensable para el intercambio cultural y las relaciones sociales. Además el cerebro de los niños que desarrollan el aprendizaje de más de una lengua tiene la capacidad de poder conectar y desconectar un idioma de otro, y esto implica que crea un sistema preparado para cambios y errores, almacenando cierta información de una forma destacada.

Sin embargo, seguimos viviendo en un país que da la espalda a los idiomas y sin embargo muchas familias creen que basta con el inglés y el francés que les enseñan en la escuela. Pero todos sabemos que no es así. Y más todavía con los métodos de aprendizaje que se usan en España. De ahí que una buena opción para que a tu hijo no le afecte esta deficiencia educacional es que le apuntes a algún centro de idiomas, mejor si es de los que enseñan a los pequeños a familiarizarse con su nueva lengua desde muy pequeñitos, casi desde la cuna. En la juventud tendrá menos tiempo ya que se le juntarán trabajos, novi@, gimnasio, carné de conducir y más tareas que dificultarán empezar de cero. Cuanto antes se vayan acostumbrando al sonido de otro idioma, menos trabajo les costará en el futuro estudiar. Además “aprenderán a aprender”. Cuando se aprende otro idioma resulta luego más fácil aprender otro adicional porque es la misma disciplina y el cerebro se acostumbra.

Conocerán gente, otras culturas, vivimos en un mundo globalizado y cuando antes se hagan eco de esta realidad más preparados estarán en un futuro para hacer frente al mercado laboral. Los padres tenemos que ponernos las pilas cuanto antes en esta materia pero siempre con la diversión como bandera.

1 Comentario

  1. Funciona….y doy fé…mi hija se desenvuelve sin problema en castellano y en inglés y tiene 6 años, pero también he de decir que hay que invertir bastante en este tipo de educación y que no cualquiera tiene esas facilidades.

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