El 27 de mayo, Día Nacional del Celiaco, debería ser festivo en Cangas del Narcea. Hay centenas de razones por las que visitar esta preciosa villa del suroccidente asturiano al menos una vez en la vida, pero si eres celiaco, apúntate una más: es el Primer Destino Sin Gluten de España: Cangas Sin Gluten.  Se estima que el 3% de su población es celiaca y por esa razón, el Ayuntamiento junto con la web Celicidad.net han puesto en marcha un proyecto de formación para toda la hostelería. En total 39 establecimientos son aptos para celiacos en el concejo asturiano. 

En concreto esta tasa del 3 por ciento de enfermedad celiaca, afecta a todo el área sanitaria II de Asturias que incluye otros concejos del suroccidente asturiano además de Cangas del Narcea,  como Tineo, Allande, Ibias y Degaña. Se desconocen las razones por las que el porcentaje de celiacos es mayor en esta zona pero los especialistas señalan que se debe a la convergencia de diferentes razones: una mayor tasa de consanguineidad; una dieta tradicional basada en consumo de trigo y centeno (cereales con gluten), y un equipo de profesionales médicos que realizan las pruebas de la celiaquía en cuanto detectan síntomas digestivos o síntomas extradigestivos de celiaquía (que son muchos y muy variados).

Y en esta preciosa villa, en 1997, llegó mi diagnóstico. Me diagnosticaron con a los 14 años. Siempre había tenido problemas digestivos y frecuentes anemias, no me gustaba la comida, nunca tenía hambre y dice mi madre que me crió a base de filetes con patatas y bocadillos de nocilla. En pediatría nunca se plantearon la posibilidad de que fuese celiaca, pero a los catorce años me enviaron a digestivo para estudiar a fondo mi caso. Tras un par de biopsias erróneas y con una analítica positiva, el diagnóstico acabó llegando. Primero a mí y luego a mi madre, que a sus 37 años y después de haberse hecho de todo resultó que tenía un cuadro clarísimo. El día que me lo diagnosticaron fue un día de lo más normal para mi, casi no lo recuerdo. Pero mi madre sí, se le cayó un poco el mundo encima, no tenía ni idea de cómo poder cuidar de su hija, tal era el desconocimiento sobre la enfermedad hace menos de veinte años… Seguimos los consejos del especialista en digestivo y contactamos con la Asociación de Celiacos de Asturias. De repente nos llegó una cantidad de información inmensa, parecía que todo tenía gluten y las cosas se complicaban por momentos.

Adiós al pan (¡¡¡al pan de Cangas!!!!), adiós a los dulces, a la pasta, a las pizzas y a muchísimos productos que son básicos, como galletas, bollería, incluso conservas, salsas, de todo… Las alternativas sin gluten a estos productos además de carísimas, sabían un poco a cartón y costaba tomarse un bocadillo sin tener que beber dos litros de agua. En cuestión de unos años las estanterías de los supermercados comenzaron a llenarse de productos sin gluten de marcas especiales y de marcas tradicionales que comenzaron a indicar en sus etiquetas la ausencia o la presencia del gluten. Íbamos avanzando. La bollería y el pan iba mejorando, había más variedad de productos y más conocimiento, aunque salir de picoteo seguía siendo un imposible, y hacer la compra para dos celiacas se notaba mucho a fin de mes.

 

Al principio no conocía a ningún otro celiaco en Cangas. Pero a día de hoy, todos en Cangas conocemos a uno, dos, tres o doce celiacos.Es el caso de Alfonso García. Le diagnosticaron la celiaquía hace 2 años tras realizar dos gastroscopias y después de muchos años con problemas digestivos “bastante difìciles de llevar”. Cuenta, que “tras unas semanas haciendo la dieta correctamente, noté mejoras significativas en todos los aspectos, que me llevaron a mejorar de manera muy elevada mi calidad de vida: podía salir sin temor a sufrir dolores de estómago repentinos, podía viajar sin pensar en que en cualquier momento podía ponerme malo, con lo que ello conlleva, incluso a nivel mental. Vamos, el cambio fue radical, y mejoró mi salud y mi vida diaria de una forma que es hasta difícil de explicar“. Alfonso vive en Cangas, ” el trato que recibimos aquí es sin duda superior a otros sitios en los que he residido o por los que paso de viaje”.

Alfonso lo relaciona con que “tanto los restauradores como los propios vecinos tienen mucha información sobre esta enfemredad, ya que aquí prácticamente todas las familias tienen un familiar o conocido más o menos cercano con este problemilla. Por ello, aquí puedas encontrar de todo o casi de todo, pan artesanal sin gluten en una nueva panadería especializada, tiendas específicas para celiacos y también una enorme ventaja, en muchos bares de la zona ya tenemos cerveza para celiacos, que para los amantes de ella…es un punto vital. Igualmente en los restaurantes atienden con todo el cariño a los que solicitamos que presten atención a nuestra comida ya que somos celiacos. Por ello la verdad, creo que en nuestra villa, los celiacos no somos unos extraños, y cada vez por desgracia, somos más”.

 

En nuestra villa, los celiacos no somos para nada extraños

Alfonso García

El caso de José Víctor Rodríguez es similar. Le diagnosticaron con 26 años, “presentaba síntomas que para mi eran sensaciones naturales, pues llevaba con ellas desde que nací. Taquicardias, molestias abdominales, dolores de cabeza que no se me quitaba en días, dolor de estómago, mareos, cansancio, cambios de humor… Para mi eran sensaciones cotidianas a las que estaba acostumbrado. Desde el diagnóstico, todos estos síntomas comenzaron a corregirse. En quince días de dieta ya noté un cambio importante. A día de hoy, ha mejorado considerablemente mi calidad de vida. Disfruto mucho más de cualquier actividad. Incluso ahora como platos que antes no probaba”. Víctor destaca que “en todos los restaurantes del concejo saben perfectamente qué significa la intolerancia y saben cómo evitar la contaminación cruzada. En Cangas, que todos podamos comer lo mismo no es un lujo, sino algo cotidiano.

Los que lo padecemos sabemos que el problema más importante que tenemos en nuestro día a día es precisamente salir a comer fuera de casa (además de los precios prohibitivo). Una ensalada por muy ensalada que sea, puede intoxicarnos debido a la contaminación cruzada, y jugársela no merece la pena.

Sin embargo, salir de cena con tu amigos y disfrutar de un cachopo sin gluten con toda la tranquilidad del mundo no es novedad en Cangas . Lo que sí es novedad es tener pan fresco a diario. En el 2012 nació Isacel, la primera panadería asturiana especializada en productos sin gluten. Desde la localidad de Puenticiella distribuyen a toda Asturias y entre sus productos ofrecen absolutas delicias a las que es complicado resistirse, como empanadas de hojaldre y de masa de pan, tartas, bollería y pan fresco. Nadie que no lo viva en primera persona, o muy de cerca, es capaz de imaginarse la ilusión que supone para un celiaco encontrarse con este tipo de productos.

 

Iniciativas como Isacel son una muestra evidente de lo que ocurre en Cangas con los celiacos. Desde FACE, (Federación de Asociaciones de Celiacos de España), centraron la jornada del Día del Celiaco de 2014 precisamente en las reivindicaciones bajo el lema : “Aún queda mucho por hacer. Solo con el apoyo de todos es posible”.

Y Cangas lo ha demostrado, años después de escribir estas líneas, se han convertido en el primer Destino Sin Gluten de España gracias a una iniciativa del Ayuntamiento cangués junto con la web Celicidad, especializada en celiaquía, dieta sin gluten y restauración.

“Aquí, el hecho de poder comer todos juntos, celiacos y no celiacos, y comer lo mismo, es algo cotidiano”

José Víctor Rodríguez

Cangas del Narcea: Primer Destino Sin Gluten de España

En enero de 2018, el Ayuntamiento de Cangas del Narcea presentó en FITUR de la mano de Celicidad, el proyecto Cangas Sin Gluten, el primer Destino Sin Gluten del país. Después de dos años de trabajo, el concejo asturiano cuenta ya con 39 establecimientos asesorados y formados para ofrecer servicios sin gluten sin riesgos, es decir, sin contaminación cruzada.

Restaurantes, cafeterías, alojamientos rurales que ofrecen desayunos sin gluten, carnicerías, farmacias, tiendas, una panadería especializada, Isacel, y una fábrica de embutidos también 100% sin gluten, Santulaya, conforman un proyecto pionero en España que ha convertido Cangas del Narcea, en un lugar especialmente preparado para recibir turistas celiacos.

Durante este último verano -2018- y a través de la App Celicidad de Restaurantes Sin Gluten, que también se ha encargado de asesorar a los establecimientos,  se han registrado un 42% más de visitas de turistas celiacos al concejo, con respeto a 2017.