Seleccionar página

Ilusión, esperanza, libertad y pasión

Ilusión, esperanza, libertad y pasión

Estas son las virtudes que difícilmente se pueden igualar y alcanzar en el concierto de la voluntad, son intangibles asociados a nuestra propia personalidad y forma de ser y afrontar las cosas. Había una película protagonizada por Anthony Hopkins en la que la ilusión se manifiesta como una de las principales motivaciones del ser humano para alcanzar sus objetivos, metas y solución a sus estímulos.

 

Sin ilusión, sin pasión, sin esperanza y sin libertad nada hay que pueda merecer la pena. Pero entre todos estos valores sin duda que la ilusión se transforma en fundamental, en todos los órdenes, en el familiar, en el social, en el laboral, etc… Una persona, un individuo sin ilusión es una persona próxima a la anhedonia, es decir, la falta de estímulo ante todo aquello que en un momento determinado puede generar satisfacción.

El motivo de estas breves líneas y párrafos no es entrar en un entorno, en una órbita metafísica, es más bien plasmar la realidad. Cuántas veces nos encontramos persiguiendo un ideal a través de alcanzar el objetivo más prosaico que se nos ocurra, cuando en realidad no nos planteamos una visión estereoscópica de nuestros propios valores y vivencias.

Nos sometemos a una sociedad donde el éxito se plasma en una serie de tangibles y objetivos relacionados con la propia subsistencia y necesidades, a cada cual las suyas…. ¿Cómo es posible que hipotequemos toda nuestra corta existencia a ese objetivo baladí?. “Madrileños por el mundo”, “Españoles por el mundo”, “Callejeros viajeros” contando experiencias personales de ruptura con los arcanos de sus vidas, me gusta ver estos programas, me recuerdan a la época de Colón y los grandes navegantes, romper con las columnas decimonónicas del “non plus ultra”, traducido a nuestro lenguaje “no más allá”.

shutterstock_103275746

El problema, aparte de las particularidades de cada cual no es tanto nuestros sueños y nuestra fortaleza o pusilanimidad, como el hecho de ser capaces de romper con columnas y cadenas que nuestra propia sociedad o nosotros mismos hemos sabido crearnos. No cabe ninguna duda que la asignatura pendiente, el sueño no intentado, el cierto adocenamiento que produce la rutina en pos de una seguridad ficticia y el falso mito de todo porque me empleen, pero sin tener en cuenta a costa de qué, es en parte o en su totalidad causa y efecto de una deriva social alejada de una realidad, la del emprendimiento.

Mi experiencia después de casi treinta años con una nómina debajo del brazo y ahora obligado por mi situación y circunstancias, es que si tienes un proyecto, una idea, un sueño que cumplir, trata por todos los medios de realizarlo, aunque al principio pueda parecer una quimera. No hay nada peor que una asignatura pendiente, el no haber intentado aquello que nos puede servir de plataforma y trampolín hacia la felicidad. Todos tenemos derecho a ello, incluso los que no disponemos de las facilidades económicas y prebendas que otros sí que poseen: a la postre, el éxito o el fracaso estarán esperándonos al final del camino, en cualquier caso de los dos aprenderemos de experiencias, esfuerzos y realidades que enriquecerán sin duda nuestras vidas.

Desde Knowi, no es que pretendamos estimular quimeras, lo que si deseamos es quitar fantasmas y temores de los que en un momento determinado determinan o piensan que es la hora de alcanzar su propio sueño y deciden emprender un nuevo proyecto en sus vidas, ánimo, felicidades, enhorabuena, a por ello.

Llegado el caso, ellos hacen bueno aquello de tener la oportunidad de cumplir con su propio sueño en detrimento de apostar por el de los demás.

1 Comentario

  1. Mensaje optimista donde los haya! a veces hacen falta! Gracias.

    Responder

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

4 × 2 =

BannerNovartis

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner