El Índice de Masa Corporal (IMC) es una formulación matemática que estudia la relación entre la masa y la talla de una persona para determinar la cantidad de grasa y saber si tenemos el peso ideal, si debemos bajar o si debemos subir de peso.

El IMC fue formulado por el estadístico belga Adolphe Quetelet y se conoce también como el índice de Quetelet, y a día de hoy se utiliza de forma habitual para determinar el peso ideal de los individuos, aunque cuenta con detractores y es importante destacar que no es una fórmula universal que se pueda aplicar exactamente igual a todo el mundo. Es decir, los niños están en constante crecimiento por lo que una de las variables de la fórmula va a oscilar rápidamente, mientras que los adultos mantienen la talla.

Además de la variabilidad de este factor, hay otros que también inflluyen en el resultado, y es que no se tiene en cuenta qué cantidad de masa procede del tejido muscular y qué cantidad sería grasa, algo fundamental a la hora de determinar el peso ideal de una persona.

¿Cómo se calcula el IMC?

La fórmula del IMC es relativamente sencilla: Dividiremos el peso de la persona, en kilos, entre su estatura, expresada en metros, elevada al cuadrado: es decir, dividimos kg/m2. El resultado, en función de una tabla que ahora expondremos, nos dirá si estamos en el peso adecuado para nuestra estatura, si estamos por encima o por debajo.

El cálculo es relativamente simple: consiste en dividir el peso, expresado en kilos, entre la estatura, en metros, elevada al cuadrado (kg/m2). El IMC resultante te indica si el peso es correcto en función de esa estatura, o si eres demasiado bajo o elevado.

  • Si nuestro IMC está entre 18,5 y 24,9, estamos en lo que se considera satisfactorio y adecuado para nuestra estatura.
  • Si el IMC es igual o superiro a 25, se considera que tenemos unos kilos de más.
  • Si el IMC es inferior a 18,5, se considera una proporción baja, es decir, se trataría de personas muy delgadas
  • Mientras que si el IMC está por encima de 30, hablaríamos ya de un problema importante de salud, la obesidad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), habla de “infrapeso” cuando el IMC está por debajo del 18,5 y recomienda que un médico especializado controle esta situación para llegar al equilibrio. En cambio, las cifras más preocupantes son aquellas que superan el 25, porque estaríamos hablando de problemas de salud, en concreto de sobrepeso. Si el resultado supera el 30, es obesidad leve, mientras que si supera el 35 es obesidad elevada y es necesario de forma inmediata ponerse en manos de un especialista para comenzar a realizar una dieta saludable adecuada y personalizada, realizar ejercicio también adecuado a cada persona, pero de forma regular.

La OMS recomienda también controlar el IMC al menos una vez al año si nos encontramos en el baremo óptimo, y hacerlo con mayor frecuencia si estamos tanto en infrapeso como si estamos en sobrepeso. Además hace hincapié en un mayor control en aquellas edades en las que se producen cambios hormonales como es la adolescencia, la premenopausia y la menopausia.

“Si el resultado es superior a 35, hablamos de obesidad elevada y es necesario ponerse en manos de un especialista cuanto antes”