
Lácteos enriquecidos con calcio y vitamina D contra la osteoporosis

Un factor a tener en cuenta incluso antes de llegar a edades más o menos avanzadas es el riesgo de descalcificación ósea con el consiguiente incremento en el riesgo de fracturas. Parece ser que hay épocas en la vida más asociadas a esa pérdida de masa ósea como es el caso de la mujer y la menopausia, probablemente influenciada por el cambio hormonal que supone. En España las estimaciones apuntan a que tres millones de personas sufren osteoporosis, de las cuales 2,5 son mujeres, esta cifra va en aumento debido fundamentalmente al envejecimiento de la población.
Sin duda que el calcio presente en los alimentos se configura como una de las mejores opciones para ayudar a que no se produzca esa desmineralización de los huesos, de ahà las recomendaciones publicadas recientemente por la Sociedad Europea para los aspectos ClÃnicos y Económicos de la Osteoporosis (ESCEO) y la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF), quienes recomiendan abiertamente el consumo de productos lácteos enriquecidos con calcio y vitamina D, los cuales contribuyen sin duda a cubrir los requerimientos diarios de ambos nutrientes, contribuyendo no sólo al aporte de calcio y vitamina D sino que también la proteÃna de origen lácteo, de alta calidad, contribuye a mantener la salud musculoesquelética.
Los expertos apuntan a la prevención adoptando unos hábitos de vida saludables como la mejor estrategia para evitar la generación de fracturas y microfracturas por causa de la osteoporosis o desmineralización ósea (pérdida de calcio de nuestros huesos). En España, se estima que se producen unas 25.000 fracturas cada año, con unos costes directos que superan los 126 millones de euros y unos gastos indirectos por encima de los 420 millones de euros.
Según afirman los expertos la ingesta de este tipo de los lácteos enriquecidos con calcio y vitamina D aportan al menos el 50% del calcio (500 mg) y 200 IU (5 microgramos) de vitamina D en cada unidad. “Conseguir el aporte necesario de calcio y vitamina D mediante la alimentación es mucho más cómodo porque es un hábito que se puede incorporar fácilmente a la rutina diaria. Además, es mejor tolerado y más fácil de cumplir. En la dieta no deben faltar los lácteos, cuyo calcio es el de mejor biodisponibilidad y se aprovecha en un 30%”, afirma la doctora Cristina Carbonell, Médico de Atención Primaria del Centro de Salud VÃa Roma (Barcelona) y experta en osteoporosis.
“Una buena alimentación combinada con la práctica regular de actividad fÃsica, el abandono del tabaco y el consumo moderado de alcohol, son las principales medidas para mantener una adecuada densidad mineral ósea y prevenir enfermedades del esqueleto, como la osteoporosis”, añade.
En España, las estimaciones apuntan a que hasta el 70% del aporte total de calcio de la dieta procede de la leche y de sus derivados. Otros alimentos ricos en calcio son las almendras, nueces, avellanas y pistachos. Algunos pescados como anchoas, sardinas, lenguado, salmón y mariscos como las gambas o los langostinos, el pulpo, los mejillones, las vieiras o las ostras, también son alimentos con una buena cantidad de calcio. Algunas verduras como espinacas, la col rizada, la cebolla y los berros, otras verduras ricas en calcio son la acelga, los grelos, el cardo y el brócoli. Alimentos vegetales como las judÃas blancas, los garbanzos cocidos, las lentejas y la soja, son legumbres ricas en calcio.
Además, una de las principales fuentes de Vitamina D, imprescindible para la absorción del calcio, es la exposición al sol, aunque también se puede encontrar en alimentos como el pescado azul, la mantequilla y los huevos. Nuestro paÃs es afortunado puesto que disfrutamos de un mayor grado de insolación que otros paÃses, además de poseer una magnÃfica y variada despensa en materia de pescados.
Según Marta Olmos, nutricionista del Programa NUSA, “el consumo de 3-4 productos lácteos al dÃa ayuda a mantener a lo largo de toda la vida una buena densidad ósea, y su efecto es todavÃa mayor si estos lácteos, como el yogur, están enriquecidos con calcio y vitamina D”.
“Basándonos en el análisis de los estudios existentes, ESCEO recomienda, en las mujeres posmenopáusicas, una ingesta de calcio de 1000 mg/dÃa y 800 UI/dÃa de vitamina D, junto con la práctica regular de actividad fÃsica o ejercicio de 3 a 5 veces por semana, acompañado de 20-25 g de proteÃna de alta calidad en cada comida principal. De esta forma se puede prevenir el deterioro de la salud muscoesquelética relacionado con la edad”, afirma el Prof. René Rizzoli, de la División de Enfermedades Óseas, de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario de Ginebra (Suiza) y principal autor de la revisión.