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Nueva línea de investigación sobre el melanoma

Nueva línea de investigación sobre el melanoma

El melanoma es un tumor maligno pigmentario que por desgracia es frecuente ya que su capacidad de metastatización es elevada. La prevención mediante el autoanálisis observacional y el cuidado a través de una fotoprotección adecuada son fundamentales. Un equipo de investigadores ha abierto una nueva línea de tratamiento muy esperanzadora.

Uno de los tumores más frecuentes en nuestros días es sin duda un tipo de cáncer maligno de la piel, el melanoma, maligno que deriva de los melanocitos o células pigmentarias de la piel productoras de melanina (Substancia que nos protege de las radiaciones solares y nos confiere ese aspecto bronceado de la piel).

Cerca de 160.000 casos nuevos de melanoma se diagnostican cada año en el mundo resultando más frecuente en hombres y en personas de raza blanca que habitan regiones con climas soleados. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ocurren cerca de 48.000 muertes relacionados con el melanoma cada año y se estima que el melanoma maligno produce un 75% de las muertes asociadas al cáncer de piel.

Los melanomas aparecen sobretodo en la piel, pero pueden ocurrir en otras localizaciones tales como la mucosa bucal y genital, en la conjuntiva de los ojos, etc.… los melanomas suelen tener una forma y disposición variadas y suelen ser pigmentados, produciendo metástasis por vía linfática y vasos sanguíneos con cierta facilidad.

solLos factores predisponentes y de riesgo incluyen la exposición al sol, los antecedentes personales o de índole familiar, una piel clara y muy sensible a las radiaciones solares, un aumento en la cantidad de nuevos melanocitos en la superficie corporal, fenómenos de compromiso inmunológico, presencia de otros procesos relacionados como el lentigo maligno o grandes nevus congénitos o el propio síndrome de nevus displásico.

Cerca del 40-50% de los melanomas surgen a partir de lunares o lesiones pigmentadas, el resto surgen a partir de melanocitos de una piel normal, por ello es importante realizar inspecciones periódicas para prevenir su desarrollo, dicha revisión consiste en tratar de apreciar cambios en el tamaño de la zona pigmentada, cambios irregulares en el color, sobre todo extensión del color rojizo, azulado y blanquecino en la piel que lo rodea, cambios en las características de su superficie, de su consistencia o en relación a su forma, signos de inflamación en la piel adyacente con posibles sangrados, ulceraciones, prurito (picor) o dolor.

El diagnóstico, aparte de observacional, se realiza mediante la toma de pequeñas muestras o biopsia mediante la cual podemos apreciar las características propias de este tipo de lesiones malignas. La prevención mediante el uso de fotoprotectores adecuados y el cuidado a la hora de exponerse al sol, así como el análisis observacional son fundamentales. El tratamiento se basa en la resección de la lesión mediante cirugía con radioterapia coadyuvante en algunos casos e interferón alfa en las mismas condiciones de adyuvancia.

Recientemente se ha publicado en la revista ‘Nature’ un nuevo tratamiento, basado en la inhibición de una enzima específica llamada MTH1, que las células de cáncer, a diferencia de las normales, requieren para sobrevivir, de forma que sin ella, los nucleótidos oxidados se incorporan al ADN, formando ADN letal de doble filamento que se rompe en las células cancerosas. Estos expertos han producido un potente inhibidor de MTH1 que mata selectivamente las células cancerosas en los tumores que se han eliminado quirúrgicamente de pacientes con cáncer de piel.

2 Comentarios

  1. Cada vez el sol es más peligroso y los datos lo confirman…a protegerse!

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  2. Apetece disfrutar del sol, pero siempre con precaución, que cada año parece que es peor!

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