Son imprescindibles para la vida, por eso es importante que en un día como el de hoy recordemos los motivos por los que tenemos que cuidarlos tanto.

 

Este día mundial surge según Naciones Unidas “para recordar a todo el mundo el gran papel que los océanos juegan en nuestras vidas. Son los pulmones de nuestro planeta, que generan la mayoría del oxígeno que respiramos. Para informar a la opinión pública de las consecuencias que la actividad humana tiene para los océanos. Para poner en marcha un movimiento mundial ciudadano a favor de los océanos. Para movilizar y unir a la población mundial entorno al objetivo de la gestión sostenible de los océanos. Son una fuente importante de alimentos y medicinas, y una parte esencial de la biosfera. Para celebrar juntos la belleza, la riqueza y el potencial de los océanos”.

Desde el punto de vista de la Salud, el mar ya se ha demostrado que es fuente de nuevos fármacos, tal es así que ya hay disponibles medicamentos novedosos frente a enfermedades tan graves y determinantes como es el cáncer, en este sentido, una compañía española, PharmaMar perteneciente al Grupo Zeltia está haciendo un esfuerzo denodado desde hace 28 años por conseguir nuevos medicamentos que frenen el progreso de este complejo de enfermedades y mejoren el pronóstico y calidad de vida de los pacientes oncológicos.

[blocktext align=”right”]PharmaMar perteneciente al Grupo Zeltia está haciendo un esfuerzo denodado desde hace 28 años por conseguir nuevos medicamentos que frenen el progreso de este complejo de enfermedades y mejoren el pronóstico y calidad de vida de los pacientes oncológicos.[/blocktext]

Esta compañía biofarmacéutiva lleva a cabo un programa pionero de biotecnología marina para el descubrimiento de nuevos medicamentos contra el cáncer. El mar constituye su fuente para la investigación, y su gran biodiversidad sirve de modelo para el descubrimiento de fármacos innovadores con actividad antitumoral.

La vida comenzó en los océanos, de hecho, tres cuartas partes de la superficie terrestre están cubiertas por el mar e innumerables organismos, con una abundante biodiversidad, habitan las profundidades oceánicas. Existen las más diversas especies de invertebrados, fijos o sésiles, muchas de ellas con aspecto de plantas y otras dotadas de un movimiento lento, heredado de ancestros muy primitivos. La fascinante variedad de los organismos marinos ofrece grandes oportunidades para el descubrimiento de nuevos fármacos.

Durante millones de años, innumerables formas de vida marina han evolucionado para producir una inmensa variedad de entidades químicas de exclusiva sofisticación. Entre éstas se encuentran moléculas con actividades biológicas potentes, desarrolladas como una forma de defensa bioquímica para sobrevivir en un entorno extremadamente competitivo. La evolución ha definido y seleccionado diversas estrategias de supervivencia, defensa, ataque, adaptación y comunicación entre organismos marinos que componen un verdadero arsenal de moléculas (metabolitos) que podemos emplear en salud humana.

Ahora sabemos que los océanos contienen una biodiversidad muy superior a la de la Tierra aunque la exploración del mar desde el punto de vista de búsqueda de nuevos compuestos químicos apenas se ha iniciado, conociéndose en la actualidad únicamente alrededor de 20.000 productos naturales de origen marino con actividad biológica, es por ello que los expertos vaticinan que en un futuro relativamente próximo, el medio ambiente marino en todas sus manifestaciones llevará a la producción de nuevos tratamientos contra el cáncer y otras enfermedades.

shutterstock_197603171Las esponjas fueron objeto de numerosos estudios tras el descubrimiento, en 1959, de que algunas de ellas producían sustancias con actividad antimicrobiana. Los investigadores no tardaron en descubrir que otros invertebrados, como los tunicados, las ascidias, los equinodermos, los briozoos, los corales y los moluscos producían sustancias similares. Biólogos y químicos de todo el mundo se lanzaron al estudio de los productos de origen marino, dando lugar a la eclosión de la bioprospección marina: la búsqueda de organismos acuáticos para la investigación y el desarrollo de nuevos productos terapéuticos. En la década de 1980, el descubrimiento de varios compuestos de origen marino capaces de inhibir el crecimiento de cultivos celulares estimuló el interés del sector farmacéutico.

El primer compuesto marino que fue objeto de ensayos clínicos de fase II en seres humanos fue la didemnina, aislada a partir del tunicado Trididemnum solidum. Los resultados mostraron una toxicidad elevada, por lo que fue abandonada como origen de un nuevo medicamento.

Yondelis fue el primer antitumoral de origen marino aprobado por la Unión Europea para el tratamiento del Sarcoma de Tejidos Blandos, en 2007, y para Cáncer de Ovario refractario, en 2009. Le sigue la eribulina, otro compuesto de origen marino que, bajo el auspicio del laboratorio japonés Eisai, ha conseguido la aprobación de la Comisión Europea para el tratamiento de mujeres con cáncer de mama metastásico o localmente avanzado que han recibido previamente, al menos, dos tratamientos de quimioterapia. Otras compañías farmacéuticas, como Novartis, Aventis, Eli Lilly, Inflazyme Abbott, Wyeth, y Taiho Pharmaceuticals Co, están poniendo a punto productos terapéuticos de origen marino.

“Lo mejor está por llegar y otros compuestos en diferentes fases de investigación aguardan. El mar es una fuente inagotable de compuestos químicos que la naturaleza nos brinda como solución a muchos de los grandes retos a los que se enfrentan las ciencias de la vida”, ha comentado el gerente de Química Médica, I+D de PharmaMar, Simon Munt en un simposio reciente celebrado en La Toja sobre Productos Naturales de Origen Marino.