Cuando las problemas psíquicos como ansiedad o estrés continuado, o patologías psicológicas como el TAG, son continuadas en el tiempo, pueden conllevar al desarrollo de enfermedades físicas. El doctor José Antonio López, vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP), asegura que “entender cuerpo y mente como departamentos estancos dentro del cuerpo humano es un error. El organismo es una unidad, es una unidad física que se mueve en un mundo físico y se rige por las leyes físicas”.

 

En este sentido, indica que “esta unidad ha de sobrevivir en su medio, y para ello ha de defenderse de las agresiones tanto físicas, víricas, como anímicas y cuenta para ello con un sistema inmunológico y psicológico que están absolutamente unidos”. El incremento de las citoquinas inflamatorias, un descenso en las defensas del sistema inmune o que estas se revelen contra el propio organismo son algunos de los factores físicos que han de vigilarse, más si van acompañados de algún episodio psíquico.

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Ante algun problema psíquico lo más recomendable es acudir a un especialista.

“Los problemas psíquicos en forma de depresión, ansiedad o estrés continuado pueden ser la puerta de entrada, el caldo de cultivo, la vía de entrada para enfermedades físicas que aparecen durante o posteriormente al trastorno”, explica este experto. “El verdadero defensor del ser humano es el sistema psiconeuroinmunológico, es decir, la relación entre la psicología, el cerebro y el sistema inmunológico”.

En el 25% de las cardiopatías, los afectados han pasado por problemas psíquicos de manera previa o durante el trascurso de la enfermedad. “En este sentido, podemos destacar que, por ejemplo, después de un infarto, entre un 25% y un 30% de los pacientes presenta depresión y de que ésta se trate o no depende mucho la mortalidad en el próximo año matiza López Rodríguez. Así, el riesgo de mortalidad aumenta cuando existe un infarto y una depresión y esta última no está tratada”.

Una exposición prolongada a ansiedad o estrés, problemas psíquicos comunes, influye también en el desarrollo de comorbilidades al hacer disminuir el nivel de defensas de nuestro sistema inmune, “es decir nuestras defensas”

En los casos de diabetes, el 25% de los afectados padece o ha padecido en los últimos meses algún tipo de problema psíquico o psiquiátrico, y en el caso de los pacientes oncológicos, el número de pacientes afectados es del 26%. “Estos números se disparan si hablamos de pacientes con dolor crónico o con obesidad mórbida, quienes padecen o han padecido trastornos de ansiedad o estrés continuado en un 50% de los casos y en un 30% respectivamente”, concluye el experto.

Cuando estamos en una situación de estrés o ansiedad, el sistema inmunológico aumenta su producción de proteínas denominadas citoquinas, de las que hay dos tipos: proinflamatorias o antiinflamatorias. “Cuando estamos en un situación de estrés se incrementan las citoquinas inflamatorias, lo que provoca el aumento de las posibilidades de tener una mayor tendencia apadecer una inflamación corporal, caldo de cultivo de muchas enfermedades: artrosis, uveítis…”, explica el vicepresidente de ASEPP.

A parte de la inflamación, una exposición prolongada a ansiedad o estrés, influye también en el desarrollo de comorbilidades al hacer disminuir el nivel de defensas de nuestro sistema inmune, “es decir nuestras defensas”, indica. “El sistema inmune se pasa toda la vida luchando contra determinados virus que viven dentro de nosotros y esto nos agota”, asegura el experto. “De esta manera, cuando somos mayores se produce la “inmunosenescencia”, es decir, que a partir de cierta edad (60/70 años) el sistema está agotado y lucha peor contra los virus”.

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Situaciones de placer y bienestar llevan a la salud física. Practica deporte, come bien, descansa y sé feliz.

Y por último, cabe destacar que “al igual que sucede en muchas guerras, el ejército que nos defiende puede revelarse”, de este modo, explica el doctor López Rodríguez, “el sistema inmune de nuestro cuerpo se ataca a sí mismo y aparecen las enfermedades autoinmunes que tienen mucho que ver con las situaciones de estrés continuado, ansiedad u otro problema psicológico: Lupus, Crohn, esclerosis lateralamiotrófica (ELA), tiroides, endometriosis…”. “Podemos asegurar que los problemas psíquicos sin tratar son la vía de entrada de enfermedades físicas y luego, no nos damos cuenta de que el origen se ha producido en el trastorno y nos obcecamos en buscar únicamente una razón física”. De este modo, podemos concluir, asegura el doctor que “situaciones de placer y bienestar llevan a la salud física y situaciones de estrés y ansiedad llevan a la enfermedad”.

“El ejercicio físico mejora los niveles de estrés y refuerza el sistema inmune”, asegura el doctor López Rodríguez. “La meditación, las actividades de relajación y, sobre todo, un cambio en los hábitos de vida imperantes en nuestras sociedad tales como las prisas o la mala nutrición ayudarían también a mantener a raya las enfermedades físicas y psíquicas”.